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viernes, 27 de abril de 2018

Mi príncipe azul ...




Algunas personas son dichosas de poder ser atendidas con detalles que sobrepasan la desnudes del alma, recuerdo que un año atrás alguien me comento la valentía que tuvo por conquistar a su doncella, no en años medievales estoy hablando de estos tiempos, claro está.
Solo que esa doncella, no fue capaz de corresponder el amor de ese caballero.
 Entre visitas, regalos, y serenatas la trato de conquistar, le demostraba de manera constante todo ese amor bonito que sentía, un amor puro y limpio que le pertenecía a ella y aun así de nada sirvió ya que esa princesa no acepto que la pretendieran.
La vida es injusta, porque le da pan al que no tiene dientes. Desearía poder estar en su lugar, hasta siento envidia. Porque sé que hoy en día todavía esa doncella forma parte y es dueña de los sentimientos de ese caballero.
La noción del tiempo me hizo entender que algunas personas o están bendecidas o corren con suerte, porque sinceramente yo siento que al nacer me arrojaron agua con sal en vez de agua bendita. Hubiera querido ser yo, esa personita que le alardearan de amor para conquistarla, pero no es así, siempre he sido ese plato de segunda mesa, esa chica que espera en la última Fila, esa personita insignificante que sabe que en algún momento se va.
Pero bueno, como dice un dicho: no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista. Quizás todo este hechizo algún día lo romperá mi príncipe azul con un beso.
Me siento tonta porque desde hace ya varios años, deje de pensar que soy una princesa, siento que soy una plebeya  lavándole el calzado a su alteza, a su majestad.
Admito que escribir de esta forma me hiere mucho pero también es una manera de desahogarme.
Siempre quise ser la primera para los ojos de un hombre. Solo que nada de mí, era suficiente para algún caballero. Mi personalidad es abrumadora, soy difícil de entender y es un gran defecto que jamás he podido arreglar.
Me da mucha envidia toda esas chicas que en algún momento tuvieron la atención de su príncipe, que las amo y les dio el mundo a sus pie, y lo rechazaron. Como es posible que este mundo sea tan cruel.
Quisiera una varita mágica y me concediera un deseo, conocer al príncipe que evitara que me suicide, que me llenara de detalles y me enseñara que es sentirse enamorada por primera vez.
Que envidia por esas personas que se aman de verdad y uno aquí con insomnio y escribiendo a diestra y siniestra. Quisiera saber si es verdad que alguien enamorado siente mariposas en el estómago o solo es una tonta fabula…
En este momento pienso…
Es más…
Retiro lo dicho…
Corrijo mis pensamientos. Desearía tener más que un príncipe, dicen que en los cuentos de hadas al finalizar dice: “JUNTOS POR SIEMPRE” pero no es así. Quisiera algo más real, duradero.

Quiero un novio, amigo, hermano, confidente, es decir un compañero de vida. Que confié en mí a ojos cerrado. Que nos tracemos metas juntos. Que los obstáculos sean un motor para vencerlos juntos. Que piense en mi las 25horas, lose solo hay 24 pero por mí una hora más es darle al tiempo motivos para que nos quiera juntos. Que sepa cocinar y sea trabajador. Que tenga visión para un hogar. Que no discuta y que mantengamos siempre comunicación. Que para el yo no sea una costumbre sino una necesidad de verme. Que sea alguien para platicar y darme compañía. Que sea un chico que me de besos de pollito. Que sea sincero. Que sea tierno dulce y buen amante. Que jamás deje de pensarme ni un segundo de su respiración. Que busque siempre la manera de consentirme. Que se preocupe en conocerme. Que jamás me pelee por cualquiera tontería. Que dialoguemos de política, filosofía, sucesos, religión, sexualidad o de cualquiera pendejada. Que sea carismático. Que su mirada refleje bondad, Que me presuma con su familia, sus amigos y sus conocidos. Que llore a mi lado y se ría también. Qué me cuente de su pasado, presente y futuro. Que no piense en otra chica. Que no tenga amiguitas. Que no deje que terceros entren a perturbar nuestra relación. Que me deje morderlo, pellizcarlo y golpearlo. Que le guste leer. Que me haga piojitos. Que veamos películas. Que no me mienta. Que sea solamente mío y de nadie más. Que quisiera tener una relación conmigo en esta vida y en la otra. Que si alguno de los dos se cae el otro por compromiso tiene que ayudarlo a levantarlo. Que ninguno de los dos se aburra del otro. Que nadie nos separe. Que aprendamos aceptarnos tal y cual somos. Que sea dueña de sus sentimientos y viceversa. Que nuestro amor sea envidiable y distinto a los demás.
Leerme es un caos.
Siento que mi forma de expresar mis sentimientos, son egoístas y ahogan a cualquiera, ya que he visto que las personas se acostumbran a cambiar de príncipes o princesas. Aun así es bueno escribir, darme cuenta de lo que quiero y anhelo en mi vida. La nostalgia invade mis sentimientos en estos momentos.
Y comencé relatando sobre un príncipe azul, ahora llegue a la conclusión de que soy bipolar pero al menos soy una persona coherente y me consolido en tener mi propio criterio.
Espero que estos escritos valgan la pena, no escribo de manera profesional, ni pienso hacerlo, solo lo hago de tal manera en ser una lectora más. Buscándole respuestas a mis propias preguntas.
Espero que si ese príncipe todavía existe. Y me esté buscando aquí estoy me siento tan nula, tan equis.
No puedo seguir escribiendo…
Lo siento…









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