Algunas
personas son dichosas de poder ser atendidas con detalles que sobrepasan la
desnudes del alma, recuerdo que un año atrás alguien me comento la valentía que
tuvo por conquistar a su doncella, no en años medievales estoy hablando de
estos tiempos, claro está.
Solo que esa
doncella, no fue capaz de corresponder el amor de ese caballero.
Entre visitas,
regalos, y serenatas la trato de conquistar, le demostraba de manera constante
todo ese amor bonito que sentía, un amor puro y limpio que le pertenecía a ella
y aun así de nada sirvió ya que esa princesa no acepto que la pretendieran.
La vida es
injusta, porque le da pan al que no tiene dientes. Desearía poder estar en su
lugar, hasta siento envidia. Porque sé que hoy en día todavía esa doncella
forma parte y es dueña de los sentimientos de ese caballero.
La noción
del tiempo me hizo entender que algunas personas o están bendecidas o corren
con suerte, porque sinceramente yo siento que al nacer me arrojaron agua con sal
en vez de agua bendita. Hubiera querido ser yo, esa personita que le alardearan
de amor para conquistarla, pero no es así, siempre he sido ese plato de segunda
mesa, esa chica que espera en la última Fila, esa personita insignificante que
sabe que en algún momento se va.
Pero bueno,
como dice un dicho: no hay mal que dure cien años ni cuerpo que lo resista.
Quizás todo este hechizo algún día lo romperá mi príncipe azul con un beso.
Me siento
tonta porque desde hace ya varios años, deje de pensar que soy una princesa,
siento que soy una plebeya lavándole el
calzado a su alteza, a su majestad.
Admito que
escribir de esta forma me hiere mucho pero también es una manera de
desahogarme.
Siempre
quise ser la primera para los ojos de un hombre. Solo que nada de mí, era
suficiente para algún caballero. Mi personalidad es abrumadora, soy difícil de
entender y es un gran defecto que jamás he podido arreglar.
Me da mucha
envidia toda esas chicas que en algún momento tuvieron la atención de su
príncipe, que las amo y les dio el mundo a sus pie, y lo rechazaron. Como es
posible que este mundo sea tan cruel.
Quisiera una
varita mágica y me concediera un deseo, conocer al príncipe que evitara que me
suicide, que me llenara de detalles y me enseñara que es sentirse enamorada por
primera vez.
Que envidia
por esas personas que se aman de verdad y uno aquí con insomnio y escribiendo a
diestra y siniestra. Quisiera saber si es verdad que alguien enamorado siente
mariposas en el estómago o solo es una tonta fabula…
En este
momento pienso…
Es más…
Retiro lo
dicho…
Corrijo mis
pensamientos. Desearía tener más que un príncipe, dicen que en los cuentos de
hadas al finalizar dice: “JUNTOS POR SIEMPRE” pero no es así. Quisiera algo más
real, duradero.
Quiero un
novio, amigo, hermano, confidente, es decir un compañero de vida. Que confié en
mí a ojos cerrado. Que nos tracemos metas juntos.
Que los obstáculos sean un motor para vencerlos juntos. Que piense en mi las
25horas, lose solo hay 24 pero por mí una hora más es darle al tiempo motivos
para que nos quiera juntos. Que sepa cocinar y sea trabajador. Que tenga visión
para un hogar. Que no discuta y que mantengamos siempre comunicación. Que para
el yo no sea una costumbre sino una necesidad de verme. Que sea alguien para
platicar y darme compañía. Que sea un chico que me de besos de pollito. Que sea
sincero. Que sea tierno dulce y buen amante. Que jamás deje de pensarme ni un
segundo de su respiración. Que busque siempre la manera de consentirme. Que se
preocupe en conocerme. Que jamás me pelee por cualquiera tontería. Que
dialoguemos de política, filosofía, sucesos, religión, sexualidad o de cualquiera
pendejada. Que sea carismático. Que su mirada refleje bondad, Que me presuma
con su familia, sus amigos y sus conocidos. Que llore a mi lado y se ría
también. Qué me cuente de su pasado, presente y futuro. Que no piense en otra
chica. Que no tenga amiguitas. Que no deje que terceros entren a perturbar
nuestra relación. Que me deje morderlo, pellizcarlo y golpearlo. Que le guste
leer. Que me haga piojitos. Que veamos películas. Que no me mienta. Que sea
solamente mío y de nadie más. Que quisiera tener una relación conmigo en esta
vida y en la otra. Que si alguno de los dos se cae el otro por compromiso tiene
que ayudarlo a levantarlo. Que ninguno de los dos se aburra del otro. Que nadie
nos separe. Que aprendamos aceptarnos tal y cual somos. Que sea dueña de sus
sentimientos y viceversa. Que nuestro amor sea envidiable y distinto a los
demás.
Leerme es un
caos.
Siento que
mi forma de expresar mis sentimientos, son egoístas y ahogan a cualquiera, ya
que he visto que las personas se acostumbran a cambiar de príncipes o princesas.
Aun así es bueno escribir, darme cuenta de lo que quiero y anhelo en mi vida.
La nostalgia invade mis sentimientos en estos momentos.
Y comencé
relatando sobre un príncipe azul, ahora llegue a la conclusión de que soy
bipolar pero al menos soy una persona coherente y me consolido en tener mi
propio criterio.
Espero que
estos escritos valgan la pena, no escribo de manera profesional, ni pienso
hacerlo, solo lo hago de tal manera en ser una lectora más. Buscándole
respuestas a mis propias preguntas.
Espero que
si ese príncipe todavía existe. Y me esté buscando aquí estoy me siento tan
nula, tan equis.
No puedo
seguir escribiendo…
Lo siento…


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