Ironías
Qué ironía de la vida, al sentirte mío, sin serlo.
¿Como se puede olvidar a alguien cada vez que se piensa?
Es una abrupta pregunta sin contestar.
Luego de varios intentos fallidos de alejarme de mi pasado,
Siento como si tocaras la puerta de mi alma,
Y yo estancada detrás, sin dejarlo entrar por creer que en
algún momento se ira.
Hoy me doy cuenta, que te convertiste en la huella de mis
dedos.
Marcaste de esperanzas mis anhelos, Y arrebataste mis noches
de desvelos.
Que ironía el pensar que la razón podía más que el corazón,
Que nada detendría mi decisión.
De alejarme y dejarte solo, porque abandonaste nuestro timón.
Y sin pedir permiso. Te alojaste en mi alma, sin condición
Pensé que Ya no
estarías, te alejarías, pero solo fueron
ironías de la vida
Esto aquí sentada, a la orilla de mis pensamientos tratando
de contestarle A mi propio duelo,
Buscando la manera de
suturar cada herida, para no decepcionarme de mis desdichas
Caminando, pienso en ti, y me doy cuenta que tienes ese
privilegio.
Me condenaste a ser tuya, arrastrándome a lo maligno.
A lo prohibido, a lo que no es correspondido.
Que ironía es sentirme triste, pero al mismo tiempo feliz.
Dos sensaciones como cascada que caen en fuente de agua
A saciar mi sed al saber que estas bien.
Y dejarme seca, queriéndote sin tenerte cerca
Que ironía es creer, que mirando otras almas puedo
olvidarte.
Es como apuntarme, y jalar del gatillo de un arma, para no
pensarte.
Busco la manera de que no existas, que desaparezcas, que no
te encuentre.
Que jamás te vea. Pero es inevitable, ya que eres mi
tormenta,
que me arrastra y me pone presa para amarte sin yo darme
cuenta.
No quiero que visites mis sentimientos y no atormentes mis
pensamientos
Pero el hilo de ese silencio hace recordarte, quererte y jamás
detenerme en lo que estoy haciendo.
Que ironías de la vida que deseo con muchas ganas odiarte,
Pero mi corazón se empeña todos los días en amarte…





